Los problemas que tienen las abejas en los últimos 30 años han crecido de forma alarmante. Casi todas las colonias en el medio silvestre han muerto y sin atención de los apicultores, las abejas podrían desaparecer en pocos años.

Productos fitosanitarios empleados en la agricultura, contaminación ambiental y el traslado de patologías entre especies de abejas distintas, ha provocando que enfermen y mueran por una complejidad de causas y factores que dificultan un diagnóstico preciso y un tratamiento efectivo.

Desde organizaciones preocupadas por las abejas proponen una serie de iniciativas que podemos hacer a todos los niveles para proteger nuestras abejas.

 

1. Saber más para respetarlas mejor.
Visita un aula apícola, en familia o en grupos escolares, existen en todas las regiones de España en ellas podemos aprender el enorme valor que prestan a la naturaleza.

Dentro del colegio o instituto, sugerir la visita de un apicultor para hablar sobre las abejas y los productos de la colmena. En las clases de ciencias, prestar especial atención sobre los insectos sociales y la polinización de las plantas.

 

2. Comprar miel
La miel producida por apicultores, conserva al máximo las vitaminas y otras propiedades de la miel. Esto ayuda el apicultor a cubrir los costes de la apicultura.

La miel local, cumple con todos los requisitos de las normas alimentarias. Su sabor refleja la flora local y muy diferentes a la de procedencia extranjera de venta en supermercados. Si encuentras tarros con miel cristalizada, es señal de su pureza y de no haber sido pasteurizada.

 

3. Ayuda a proteger los enjambres de abejas
Enjambrar es un proceso natural cuando las colonias de abejas deciden reproducirse. Si aparece un enjambre ponte en contacto con un apicultor local que recogerá el enjambre.

Las abejas, en un enjambre suelen ser muy tranquilas y presentan poco peligro. Se vuelven agresivas si las perturbamos o rociamos con agua, hay que dejarlas solas y esperar a que un apicultor se las lleve.

 

4. Escribe, llama la atención a nuestros representantes políticos.
Pregunta a tus representantes políticos que se hace para favorecer la investigación sobre las enfermedades recientes de las abejas. Por qué hay cada vez menos abejas en nuestros ecosistemas, como se apoya la apicultura desde el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma o a nivel Nacional. Esto ayuda a concienciar a la clase política, de ellos dependen las ayudas a los proyectos de investigación, cursos, subvenciones, etc.

 

5. No encender fuego en el campo, especialmente en verano.
Son centenares las colmenas que se pierden todos los años debido a los incendios forestales, pero mayor es aún el daño medioambiental que producen, acaban con la vida de ecosistemas enteros que después tardan décadas en recuperarse y nunca serán como antes.

Si percibes un conato de incendio intenta apagarlo, si es grande llama inmediatamente a los bomberos. No pienses “ya los habrán llamado”, a veces cuando alguien los llama ya es muy tarde para apagarlo.

 

6. No abandonar en el campo o parques botellas, bolsas, latas y objetos.
Todos estos objetos, contaminan el medio ambiente y la relación entre esté y las abejas es inversa, a más contaminación menos abejas. Los cristales rotos, son tremendamente dañinos, los animales se cortan con sus afiladas aristas y el efecto lupa provoca incendios, nunca llegan a desaparecer por completo.

Las bolsas y envases de plástico son en su mayoría materiales no biodegradables, tardan decenas de años en desaparecer. Estos materiales, deposítalos en los lugares adecuados para su posible reciclaje nunca los tires en el campo y si los ves recógelos, prestaras un servicio al medio ambiente de enorme valor.

 

7. Alentar a las autoridades locales para el uso de plantas melíferas en los espacios públicos
Los jardines y parques son espacios abiertos y administrados por las autoridades locales. Plantar árboles y plantas melíferas, además de prestar un valor ornamental de indudable valor, contribuyen a la alimentación de gran cantidad de insectos polinizadores, entre ellos las abejas.

 

8. Si eres agricultor o simplemente tienes árboles frutales en tu finca.
Permite que las colmenas de los apicultores se instalen cerca de tus fincas.

Selecciona y utiliza los productos fitosanitarios con sumo cuidado; la destrucción de los insectos polinizadores naturales comporta el riesgo de una disminución en la productividad futura.

Nunca utilices insecticidas cuando las flores estén abiertas; las abejas y otros insectos, se posan en las plantas florecidas y son envenenados por estos productos químicos. Si es indispensable el uso de un fitosanitario, se recomienda su aplicación cuando las flores estén cerradas.

Deja que las plantas silvestres florezcan en las zonas no cultivadas, porque contribuyen a la alimentación de las abejas y otros insectos polinizadores.